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Tetatet. Lactancia y crianza

Crianza con apego, Lactancia materna

Tetatet. Muy cerca de tí

En Tetatet estrenamos web y comenzamos una nueva andadura!
Sabemos que con el embarazo, postparto, lactancia, crianza… nos encontramos absortas en otro mundo. El maravilloso mundo de ser madres y entregarnos a nuestros hijos.

La maternidad es una gran transformación en todos los sentidos, y con tantos cambios, a veces, es difícil encontrar tiempo hasta para las cosas más cotidianas, e incluso para cuidarnos. Es muy frecuente que con tantos cambios, ya no sabemos ni cual es nuestra talla, la ropa de embarazo nos queda grande, pero la de antes nos queda pequeña y necesitemos estar cómodas para poder dedicarnos a nuestro bebé, y vestir de manera que podamos ofrecer fácilmente el pecho, si estamos amamantando.

En Tetatet lo sabemos. Sabemos que es difícil acertar con la talla o con el modelo que nos sentará mejor. Por eso, nos ofrecemos a asesorarte gratuitamente y ayudarte. Para que aquello que compres te siente como un guante. Da igual si es un sujetador de lactancia, una camiseta de rebajas o un vestido de fiesta.

♥ Llámanos y deja que cuidemos de tí!
Teléfono y Whatsapp: 693 803 999

Tetatet. Maternidad, Lactancia & Crianza
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Crianza con apego, Lactancia materna, Vídeos ♥

¿Por qué lloran los bebés? Por Laura Gutman

¿Por qué llora mi bebé? – 1ª Parte

Cuando nacemos, los seres humanos esperamos encontrar la misma calidad de confort que hemos vivido durante 9 meses durante el útero materno. Es decir; contacto permanente, movimiento permanente, alimentación permanente, ritmo permanente. Mientras permanecemos en el útero materno, oímos los latidos del corazón de nuestra madre, su voz, las voces de otras personas, oímos los ruidos del cuerpo materno digiriendo la comida, riendo, hablando, cantando, respirando…

En el momento de nacer, además del impactante pasaje hacia la respiración a través de nuestros pulmones que se llenan de aire, pasamos también de un ambiente húmedo a uno seco, experimentamos un descenso de temperatura en el ambiente, y además los sonidos ya no están amortiguados. Para colmo, sufrimos un cambio radical en la postura; ya no estamos boca abajo, sino que estamos acostados, o con la cabeza más alta que el resto del cuerpo, pero en buenas condiciones podemos soportar e integrar estas nuevas sensaciones con serenidad y placer.

Durante millones de años, los bebés recién nacidos hemos mantenido un estrechísimo contacto corporal con nuestras madres y aunque en los nuevos siglos, los bebés estamos siendo privados de esta invalorable vivencia, cada bebé que nace espera encontrarse en ese mismo lugar: en brazos de su madre. Si no encontramos refugio y confort en el cuerpo materno, la situación nos resultará dramática y la hostilidad en el medio ambiente será muy difícil de confrontar. ¿Qué pasa si no obtenemos el nivel de confort que necesitamos?

Todos los bebés sanos lloramos para avisar que no estamos bien. Por suerte, los seres humanos desde el nacimiento contamos dos herramientas indispensables para la supervivencia. En primer lugar, el instinto de succión, que nos permite obtener leche, y por otra parte el llanto que nos sirve para avisarle a nuestra madre que la necesitamos.

Si los adultos comprendemos que los bebés no pueden resolver nada por sus propios medios, vamos a tener que aceptar que si el bebé llora es porque precisa ser atendido. La pregunta que podemos hacer es si damos prioridad a las necesidades de nuestro bebé o si le otorgamos prioridad a nuestras propias necesidades.

Tengamos confianza en que si el bebé recién nacido se siente seguro, amado, sostenido, estable y va confirmando que cada vez que necesita algo, lo va a obtener, las cosas se van a facilitar en la vida cotidiana con el bebé. El bebé va a ir organizando una fuerte seguridad interior y les aseguro que ese es el regalo más preciado para el desarrollo de su vida futura.

Si tuvimos un embarazo espléndido, es posible que nos sorprenda el puerperio, ¿sabes por qué? Porque durante el embarazo, el bebé nos acompaña a nosotras, pero en el puerperio, somos nosotras las que tenemos que acompañar al bebé y eso es mucho más trabajo.

Si somos mujeres identificadas con la autonomía, la libertad, el manejo del dinero, la libre circulación, la independencia, es obvio que cuando aparece el bebé, nos vamos a sentir prisioneras, vamos a tener ganas de escapar a cada rato de esa demanda incesante del bebé, y claro, cuanto más sienta el bebé sienta que nosotros queremos escapar, más el bebé va a llorar por las dudas, pidiendo que nos quedemos ahí. ¿Quién tiene razón, la mamá o el bebé?

¿Por qué llora mi bebé? – 2ª Parte

Siempre podemos dejar a un bebé llorar, en algún momento va a parar. Sin embargo, esto no significa que el bebé haya recibido los cuidados que estaba reclamando, al contrario; solamente entendió, que llorar no sirve para nada, y algo peor, el bebé para obtener cuidados maternos va a desplazar sus manifestaciones sobre otro pedido que pueda ser escuchable por la mamá. Por ejemplo, se va a enfermar, y la mamá va a mirar la enfermedad, en lugar de mirar el bebé necesitado, y ahí ya tenemos la primera equivocación.

¿Hasta cuándo somos bebés? ¿Hasta los 6 meses, 1 año, 1 año y medio, 2 años, 3 años? ¿Qué importa? Mientras el bebé pida brazos, teta, calor, mirada, presencia, permanencia, juego, lo va a pedir, y en la medida en la que nosotras se lo podamos ofrecer, simplemente el bebé se va a sentir bien. Cuando se sienta seguro, no lo va a pedir más porque nadie pide lo que no necesita. Simplemente los tiempos de los bebés no son iguales a los tiempos de los adultos.

En todos los casos, todos los bebés lloran, todas las mamás lo pasamos mal, todos los papás lo pasamos mal. Sin embargo, nos diferencia la intención, la firme intención de hacer algo para comprendernos más, y para comprender al bebé que algo interesante nos está diciendo, por eso ¡pidamos ayuda!

Podemos empezar por hacer algo muy fácil, tengámoslo en brazos, ofrezcámosle el pecho, observémoslo, digámosle palabras cariñosas. No es tiempo de pensar, es tiempo de actuar según las indicaciones de nuestro corazón.

¿Qué pasa si a pesar de acunar al bebé, de abrazarlo, de alimentarlo, de cobijarlo, igual el bebé sigue llorando? Ahí tenemos que comprender que es momento de preguntarnos que me pasa, en lugar de qué le pasa.

Madre y bebé compartimos el mismo territorio emocional, podemos decir que sentimos lo mismo. Es verdad que cuando el bebé nació, nos hemos separado físicamente a través del corte del cordón umbilical, pero en un plano más sutil, no estamos separados. A este fenómeno lo vamos a llamar fusión emocional.

Ahora viene la parte más difícil, el bebé expresa especialmente todo el material emocional que las madres no registramos, que hemos relegado a la sombra. Es decir, manifiesta justo eso en lo que hemos puesto tanto empeño en olvidar: situaciones confusas de la infancia, secretos, abandonos emocionales, pérdidas afectivas o dolores sin nombre.

Por eso, cada vez que el bebé llora, además de acunarlo, abrazarlo, alimentarlo, protegerlo, tomemos contacto con eso que nos duele, pidamos ayuda, conversemos con las personas más cercanas afectivamente sobre eso que nos pasa o que nos pasó. Asumamos nuestros conflictos y busquemos la manera de encararlos con mayor madurez.

Y si todavía, todavía sigue llorando, busquemos compañía. No atravesemos todo el día solas con el bebé en brazos. Pero cuidado, buscar compañía significa estar junto a personas que no nos juzgan, sino que simplemente tienen la capacidad de acompañarnos y dispuestas a escuchar nuestras necesidades emocionales, nuestras, las de las mamás. Las madres y los bebés nos lo merecemos.

Extraído de ¿Por qué lloran los bebés? Laura Gutman.

Cita del mes

Dr. Caldeyro Barcia ~ Cita del mes

“Yo desarrollé la monitorización fetal para ayudar a las pocas mujeres que tienen dificultades durante el parto,
y no para poner a todas las mujeres de parto en dificultades”.

~ Dr. Caldeyro-Barcia, inventor de la monitorización electrónica fetal ~

Estudios actuales señalan que no hay ventajas reales en la monitorización cardiaca fetal de modo continuo, y que, siempre que no se encuentren signos evidentes de problemas en el feto, este tipo de monitorización, que impide la libertad de movimientos y puede acrecentar la preocupación de la madres, es contraproducente y puede influir negativamente en le proceso natural del parto. (Más información sobre monitorización fetal).

Cita del mes, Crianza con apego

Laura Gutman ~ Cita del mes

“El niño amparado y fusionado sabe que obtendrá lo que necesita. Esa es su experiencia cotidiana, que se repite a cada instante y que conforma una rutina sin sobresaltos. La seguridad interior se establece y posiblemente ya no se mueva nunca más de las entrañas de ese ser. Sentirse seguro, amado, tenido en cuenta, estable y con total confianza en sí mismo y en los demás… es obviamente el tesoro más preciado para el despliegue de su vida futura”.

~ Laura Gutman. Mujeres visibles, madres invisibles ~

Lactancia materna, Vídeos ♥

La lactancia es natural… naturalmente hermosa

La lactancia es natural … naturalmente hermosa es una exposición orientada a la promoción de la normalización de la lactancia materna.

Tras estas imágenes se encuentra Christine Santos.

Aunque la lactancia materna está claramente aceptada como la opción más saludable para alimentar al bebé, Christine, fotógrafa y madre de 3 hijos, ha sufrido durante la crianza de sus hijos alguna mala experiencia por amamantar en público. Hay que recordar que en EEUU, el supuesto país de las libertades, 12.000 mujeres son arrestadas cada año por amamantar a sus hijos, y aunque amamantar en público está permitido por la ley, el exhibicionismo no lo está y por esta razón son muchos los agentes de policía que se acogen a estas leyes. Son datos tan vergonzosos y absurdos que cuesta de creer ¿verdad?

Christine Santos ha realizado esta hermosa colección de 53 fotografías de madres lactantes en diferentes entornos naturales, con la que le gustaría ayudar a normalizar la lactancia y cuya recaudación irá destinada a actividades destinadas a la educación y promoción de la lactancia en público.

Podéis apoyar su proyecto aquí y ver la colección completa de fotografías en Huffingtonpost.

Cita del mes

Naomi Aldort ~ Cita del mes

“Esperar que el niño se desarrolle
siguiendo un ritmo establecido por usted
contradice la idea de quererle por lo que es, porque su valía se mide según estándares
y calendario.

En lugar de ello, amar al niño consiste
en complacerse con su ritmo de crecimiento para que se sienta libre de ser quien es
a cada paso de su camino, libre de la preocupación por su amor o valoración
si no actúa según sus estándares o calendario”.

Naomi Aldort, Aprender a educar ~

Crianza con apego, Vida sana

La Furgoteta, viajes en familia

La Furgoteta, viajes en familia

Dando un paseo por Instagram, descubrí un día a La Furgoteta, un blog de reciente creación donde María, Heber y Éire (mamá, papá e hija) comparten sus aventuras y viajes en furgoneta, y nos muestran como viajar en familia es compatible la crianza respetuosa, la lactancia, los ritmos y necesidades de su pequeña.

Con menos de un mes de vida, Éire experimentó su primera noche en la furgo. Cuenta María que esa primera escapada de una noche, la prepararon como si se fueran a recorrer Laponia durante 6 meses. Ahora ya solo llevan el equipaje imprescindible y algo que nunca les puede faltar, mucha ilusión.

“Esperamos descubrir muchos más sitios y disfrutarlos a través de los ojos de la chiquitina de la familia. Creemos que para conseguirlo no hace falta dejar bajo mínimos la cuenta corriente, sólo hay que echarle un poco de imaginación y de ganas.”

Hoy en El Blog de Tetatet, tenemos el honor de entrevistar a La Furgoteta.

Viajar con niños pequeños es más sencillo de lo que parece?

No lo sé, a nosotros siempre nos ha parecido fácil. En el fondo es una cuestión de actitud; si piensas que es fácil, lo será. La mayor parte de los problemas los creamos nosotros. Los niños pueden ir casi a cualquier sitio, se adaptan muy bien, simplemente hay que tener en cuenta sus necesidades y cubrirlas sin tomarlas como un inconveniente o una pega. Es decir, imagina que vas a una ciudad en la que has elegido un restaurante chulísimo que venía en la guía. Te queda apenas media hora para llegar, pero el niño empieza a mostrar síntomas de estar hambriento. Pues te paras y comes donde puedas, no pasa nada. Ya comerás en un restaurante estupendo otro día. O quieres ver un concierto callejero a última hora del día pero el peque tiene sueño. Pues te vas a dormir y ya está. Ya tendrás otra oportunidad de ver un concierto.

Los problemas vienen cuando intentas que el peque aplace sus necesidades para seguir tu ritmo y hacer lo que tú quieres. Eso no funciona y habrá llantos y malos ratos, pero por culpa del adulto, no del niño.

Por supuesto también hay que ir bien equipado, llevar lo que sea necesario. Pero eso no significa ir cargado como una mula de trastos inútiles. Elige un juguete pequeño y un cuento manejable. No te lleves en la mochila un plato y una cuchara para comer el puré, si comes en un bar o restaurante, tendrán vajilla.

Si te organizas, llevando muy poco lo llevas todo.

Vuestras aventuras en furgoneta (ahora Furgoteta) ya vienen de antaño, realmente ha cambiado mucho vuestra manera de viajar?

En las primeras salidas pensábamos que no íbamos a tener sitio en la furgo para todo lo que teníamos que llevar. Si con el equipaje para un fin de semana no cabíamos, ¿cómo íbamos a irnos un mes? Nos dimos cuenta de lo exagerados que éramos llevando cosas y ahora volvemos a tener sitio de sobra.

Pero sí que ha cambiado todo: ahora somos tres, todo es mucho más divertido, hay descubrimientos increibles donde antes veíamos algo rutinario, el campo es mucho más atractivo, hay muchas más cosas que hacer en la playa, todo puede convertirse en un juego y solemos acostarnos más temprano de lo que lo hacíamos antes. Por lo demás, seguimos moviéndonos mucho y con la misma libertad de siempre.

Viajando con una niña pequeña, qué factores tenéis en cuenta a la hora de elegir un destino?

Que nos apetezca, que podamos y que no haya una guerra o una catástrofe natural. Exactamente como cuando no teníamos niña. Eso sí, una vez elegido el destino, piensas en lugares o actividades que puedan gustar o entretener a Éire. Hay que contar con ella como lo que es: una viajera más que tiene que disfrutar.

Queréis contarnos alguna anécdota especial de alguno de vuestros viajes?

Más que una anécdota, os contamos la experiencia. En las primeras salidas, Éire dormía en un capazo en la parte de abajo de la furgo y nosotros en la cama de arriba. Cuando pedía teta, yo bajaba, le daba de mamar y me desvelaba. Después optamos por que fuese Heber el que bajase, me subiese a Éire a la cama y yo le daba de mamar sentada. Incomodísimo. Al final vimos que lo mejor para todos y lo más razonable era dormir los tres en la misma cama. Así, cuando Éire quiere mamar, pues mama, estamos tumbadas, a nadie le duele la espalda y nadie se desvela.

A veces hacemos las cosas más difíciles de lo que son. Nos empeñamos en no dormir con el bebé, cuando resulta que es la opción más sencilla y cómoda (al menos para nosotros) y la que se ha hecho toda la vida. Pero hay una barrera mental que romper y eso es lo más complicado.

Algún consejo valioso para viajar con niños?

Viaja, rompe tus barreras mentales, todo se puede. Piensa en el niño, cubre sus necesidades, búscale lugares y actividades que le puedan gustar en el destino elegido y te garantizamos que le va a encantar viajar en familia.

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