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Crianza saludable, Descargables, Vida sana, Vídeos ♥

Aprender a lavarse los dientes

Lo mejor es cuidar los dientes de nuestros bebés desde el principio, es decir, desde  la aparición del primer diente, aunque hay niños que al principio les disgusta este hábito. Hoy nos gustaría compartir  algunas ideas para motivarlos.

Podemos ir acostumbrándoles si con la salida de los primeros dientes, empezamos ya a limpiarlos con toallitas suaves o gasas humedecidas, o bien con un cepillo suave especial para bebés. Debemos tener en cuenta que no hay que  utilizar dentífrico, ya que este contiene normalmente flúor, y este no es recomendable en menores de seis años.

Poco a poco y conforme tengan más habilidades, comenzaremos a ofrecerles el cepillo de dientes. Es una buena idea lavarnos los dientes con ellos para que aprendan por imitación, dejarles que ellos se los laven si tienen la iniciativa y después repasarles nosotros, al menos al principio.

Podemos encontrar algunas marcas de pastas de dientes con ingredientes naturales y sin flúor en el mercado, que pueden por su sabor, hacer de este ritual algo más agradable (comprobar siempre la composición y que señalen específicamente que están adaptadas para la ingesta puntual por parte del bebé). Y acompañar la tarea con una canción para hacerlo más divertido.

Por último compartimos una excelente idea de la mano de TheDadLab y os dejamos un descargable en PDF que os hemos preparado para que podáis imprimir y aprender jugando con ellos, de una manera divertida a lavarse los dientes.

Puedes imprimir el descargable aquí:  Aprender a lavarse los dientes.pdf  ☜

 

Crianza con apego, Lactancia materna, Vídeos ♥

¿Por qué lloran los bebés? Por Laura Gutman

¿Por qué llora mi bebé? – 1ª Parte

Cuando nacemos, los seres humanos esperamos encontrar la misma calidad de confort que hemos vivido durante 9 meses durante el útero materno. Es decir; contacto permanente, movimiento permanente, alimentación permanente, ritmo permanente. Mientras permanecemos en el útero materno, oímos los latidos del corazón de nuestra madre, su voz, las voces de otras personas, oímos los ruidos del cuerpo materno digiriendo la comida, riendo, hablando, cantando, respirando…

En el momento de nacer, además del impactante pasaje hacia la respiración a través de nuestros pulmones que se llenan de aire, pasamos también de un ambiente húmedo a uno seco, experimentamos un descenso de temperatura en el ambiente, y además los sonidos ya no están amortiguados. Para colmo, sufrimos un cambio radical en la postura; ya no estamos boca abajo, sino que estamos acostados, o con la cabeza más alta que el resto del cuerpo, pero en buenas condiciones podemos soportar e integrar estas nuevas sensaciones con serenidad y placer.

Durante millones de años, los bebés recién nacidos hemos mantenido un estrechísimo contacto corporal con nuestras madres y aunque en los nuevos siglos, los bebés estamos siendo privados de esta invalorable vivencia, cada bebé que nace espera encontrarse en ese mismo lugar: en brazos de su madre. Si no encontramos refugio y confort en el cuerpo materno, la situación nos resultará dramática y la hostilidad en el medio ambiente será muy difícil de confrontar. ¿Qué pasa si no obtenemos el nivel de confort que necesitamos?

Todos los bebés sanos lloramos para avisar que no estamos bien. Por suerte, los seres humanos desde el nacimiento contamos dos herramientas indispensables para la supervivencia. En primer lugar, el instinto de succión, que nos permite obtener leche, y por otra parte el llanto que nos sirve para avisarle a nuestra madre que la necesitamos.

Si los adultos comprendemos que los bebés no pueden resolver nada por sus propios medios, vamos a tener que aceptar que si el bebé llora es porque precisa ser atendido. La pregunta que podemos hacer es si damos prioridad a las necesidades de nuestro bebé o si le otorgamos prioridad a nuestras propias necesidades.

Tengamos confianza en que si el bebé recién nacido se siente seguro, amado, sostenido, estable y va confirmando que cada vez que necesita algo, lo va a obtener, las cosas se van a facilitar en la vida cotidiana con el bebé. El bebé va a ir organizando una fuerte seguridad interior y les aseguro que ese es el regalo más preciado para el desarrollo de su vida futura.

Si tuvimos un embarazo espléndido, es posible que nos sorprenda el puerperio, ¿sabes por qué? Porque durante el embarazo, el bebé nos acompaña a nosotras, pero en el puerperio, somos nosotras las que tenemos que acompañar al bebé y eso es mucho más trabajo.

Si somos mujeres identificadas con la autonomía, la libertad, el manejo del dinero, la libre circulación, la independencia, es obvio que cuando aparece el bebé, nos vamos a sentir prisioneras, vamos a tener ganas de escapar a cada rato de esa demanda incesante del bebé, y claro, cuanto más sienta el bebé sienta que nosotros queremos escapar, más el bebé va a llorar por las dudas, pidiendo que nos quedemos ahí. ¿Quién tiene razón, la mamá o el bebé?

¿Por qué llora mi bebé? – 2ª Parte

Siempre podemos dejar a un bebé llorar, en algún momento va a parar. Sin embargo, esto no significa que el bebé haya recibido los cuidados que estaba reclamando, al contrario; solamente entendió, que llorar no sirve para nada, y algo peor, el bebé para obtener cuidados maternos va a desplazar sus manifestaciones sobre otro pedido que pueda ser escuchable por la mamá. Por ejemplo, se va a enfermar, y la mamá va a mirar la enfermedad, en lugar de mirar el bebé necesitado, y ahí ya tenemos la primera equivocación.

¿Hasta cuándo somos bebés? ¿Hasta los 6 meses, 1 año, 1 año y medio, 2 años, 3 años? ¿Qué importa? Mientras el bebé pida brazos, teta, calor, mirada, presencia, permanencia, juego, lo va a pedir, y en la medida en la que nosotras se lo podamos ofrecer, simplemente el bebé se va a sentir bien. Cuando se sienta seguro, no lo va a pedir más porque nadie pide lo que no necesita. Simplemente los tiempos de los bebés no son iguales a los tiempos de los adultos.

En todos los casos, todos los bebés lloran, todas las mamás lo pasamos mal, todos los papás lo pasamos mal. Sin embargo, nos diferencia la intención, la firme intención de hacer algo para comprendernos más, y para comprender al bebé que algo interesante nos está diciendo, por eso ¡pidamos ayuda!

Podemos empezar por hacer algo muy fácil, tengámoslo en brazos, ofrezcámosle el pecho, observémoslo, digámosle palabras cariñosas. No es tiempo de pensar, es tiempo de actuar según las indicaciones de nuestro corazón.

¿Qué pasa si a pesar de acunar al bebé, de abrazarlo, de alimentarlo, de cobijarlo, igual el bebé sigue llorando? Ahí tenemos que comprender que es momento de preguntarnos que me pasa, en lugar de qué le pasa.

Madre y bebé compartimos el mismo territorio emocional, podemos decir que sentimos lo mismo. Es verdad que cuando el bebé nació, nos hemos separado físicamente a través del corte del cordón umbilical, pero en un plano más sutil, no estamos separados. A este fenómeno lo vamos a llamar fusión emocional.

Ahora viene la parte más difícil, el bebé expresa especialmente todo el material emocional que las madres no registramos, que hemos relegado a la sombra. Es decir, manifiesta justo eso en lo que hemos puesto tanto empeño en olvidar: situaciones confusas de la infancia, secretos, abandonos emocionales, pérdidas afectivas o dolores sin nombre.

Por eso, cada vez que el bebé llora, además de acunarlo, abrazarlo, alimentarlo, protegerlo, tomemos contacto con eso que nos duele, pidamos ayuda, conversemos con las personas más cercanas afectivamente sobre eso que nos pasa o que nos pasó. Asumamos nuestros conflictos y busquemos la manera de encararlos con mayor madurez.

Y si todavía, todavía sigue llorando, busquemos compañía. No atravesemos todo el día solas con el bebé en brazos. Pero cuidado, buscar compañía significa estar junto a personas que no nos juzgan, sino que simplemente tienen la capacidad de acompañarnos y dispuestas a escuchar nuestras necesidades emocionales, nuestras, las de las mamás. Las madres y los bebés nos lo merecemos.

Extraído de ¿Por qué lloran los bebés? Laura Gutman.

Lactancia materna, Vídeos ♥

La lactancia es natural… naturalmente hermosa

La lactancia es natural … naturalmente hermosa es una exposición orientada a la promoción de la normalización de la lactancia materna.

Tras estas imágenes se encuentra Christine Santos.

Aunque la lactancia materna está claramente aceptada como la opción más saludable para alimentar al bebé, Christine, fotógrafa y madre de 3 hijos, ha sufrido durante la crianza de sus hijos alguna mala experiencia por amamantar en público. Hay que recordar que en EEUU, el supuesto país de las libertades, 12.000 mujeres son arrestadas cada año por amamantar a sus hijos, y aunque amamantar en público está permitido por la ley, el exhibicionismo no lo está y por esta razón son muchos los agentes de policía que se acogen a estas leyes. Son datos tan vergonzosos y absurdos que cuesta de creer ¿verdad?

Christine Santos ha realizado esta hermosa colección de 53 fotografías de madres lactantes en diferentes entornos naturales, con la que le gustaría ayudar a normalizar la lactancia y cuya recaudación irá destinada a actividades destinadas a la educación y promoción de la lactancia en público.

Podéis apoyar su proyecto aquí y ver la colección completa de fotografías en Huffingtonpost.

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Aprendizaje desde el útero

La escritora científica Annie Murphy Paul nos habla de una nueva investigación que demuestra que el aprendizaje más importante ocurre antes de nacer, mientras estamos en el vientre.

Cuando tenemos a nuestros bebés por primera vez podríamos imaginar que son como pizarras en blanco, sin marcas de la vida, cuando, de hecho ya les hemos formado y por el mundo particular en el que vivimos.

No estamos hablando de estimulación fetal, ni de poner musica de Beethoven, es algo mucho más trascendental, sobre como aprendemos y nos preparamos para el mundo que nos espera antes de nacer.

(Para ver el vídeo con subtítulos en español, pon en marcha el reproductor, sitúa el ratón sobre la parte inferior del vídeo y pulsa el icono rectangular con dos líneas horizontales.)

Crianza con apego, Vídeos ♥

Asombro y Belleza en la Educación

El asombro es el motor del aprendizaje.
Pero… ¿qué está pasando en nuestra sociedad? Nunca antes ha habido tantos niños con problemas de atención y aprendizaje en las consultas médicas.

En esta conferencia, Catherine L’Ecuyer, autora de Educar en el asombro nos habla de la importancia que tiene en los niños no saturar los sentidos, respetar sus ritmos, la importancia de la belleza… No os la perdáis!

Podéis encontrar su libro aquí.
Educar en el asombro

Empodérate, Vídeos ♥

Hacer las paces con la menstruación

Después de estar casi dos años sin menstruar, debido a mi embarazo y el primer año de lactancia, debo reconocer que me sentí desilusionada por el hecho de que me volviera a bajar la regla. Me hubiera gustado permanecer en el limbo una temporada más.

La luna en tí, es un Largometraje Documental de Diana Fabiánová, que nos habla sobre uno de los grandes tabúes de la feminidad, la menstruación, y como en general toda la sociedad, incluidas las mujeres, la vivimos como algo engorroso, incómodo…

Una reflexión que nos ayuda a darnos cuenta de que algo hemos perdido en el camino al progreso, que no estamos conectadas con nuestro cuerpo y se ha perdido la sabiduría ancestral… Un trabajo personal que hay que retomar para estar en armonía con nuestra feminidad y con nosotras mismas, de aceptación y amor por nuestro útero y nuestro cuerpo, que nos ayudará a sentirnos completas.

¿Por qué un signo de algo que la sociedad considera como una bendición – la capacidad de la mujer de dar vida – resulta que luego se nombra con expresiones como “the curse” (la maldición) en Gran Bretaña, “the english war debarquement” (el desembarco de guerra británico), en Francia o “to be on the rags” (estar con la furia), en Estados Unidos. ¿Cómo es posible que ideas tan tontas, como la de que “una mujer que está menstruando no puede hacer mayonesa”, puedan existir todavía? ¿Por qué muchos hombres no pueden hablar sobre la menstruación sin ruborizarse?

Poniendo en entredicho esta cultura encubridora en torno al tema, mostrando lo que la mujer vive realmente, escuchando también a los hombres, el objetivo de La luna en ti está en deconstruir los fenómenos de la menstruación, hasta hacer aflorar su naturaleza dual: una experiencia íntima y una construcción social.

La luna en ti (Un documental de Diana Fabiánová)
Aquí puedes ver el Documental completo.

 

Crianza con apego, Crianza saludable, Maternidad, Vídeos ♥

Educar en el asombro

Qué ocurre cuando un niño está saturado o el peligro de la sobreestimulación.

Bien sea por un exceso de consumismo, por la falta de límites, por una sobre estimulación externa, o por las pantallas estridentes…

El ruido ensordecedor acalla sus preguntas. El niño empieza a dar el mundo por supuesto, a pensar que todo le es debido, que las cosas, o peor, que las personas tienen que comportarse como él quiere. Entonces el niño asombrado y agradecido se convierte en un niño cínico, hiperactivo y rebelde, pendiente de que “le diviertan”. Cuando ocurre ese cambio, el niño empieza a tener pataletas con frecuencia, que son manifestación de su frustración ante una realidad que no se amolda a lo que él quiere. Entonces el niño pierde el contexto: piensa que la realidad debe obedecer a sus antojos. Estamos a un paso del niño tirano. Milan Kundera decía que “los niños no son el futuro porque algún día vayan a ser mayores, sino porque la humanidad se va a aproximar cada vez más al niño, porque la infancia es la imagen del futuro”. En un mundo inestable de cambios continuos, Kundera nos dice a dónde hemos de mirar para saber como será el futuro: a los niños.

Una forma inequívoca de mejorar el futuro de nuestro mundo es por la vía de la educación en el asombro y en la belleza. Educar en el asombro es educar al niño en el agradecimiento por la vida, por la belleza que lo que le rodea.

Un niño asombrado no ve, sino que mira, escucha, interioriza. Un niño asombrado está a la expectativa de la realidad, preparado a adentrarse en ella; no es dependiente de ella, esperando con ansiedad o aburrimiento que el mundo le entretenga. Un niño asombrado no teme el silencio, sino que lo busca como a un amigo, en compañía del que se puede reflexionar, pensar, formular preguntas, buscar respuestas. Es un niño creativo, genial. Un niño asombrado tiene una sensibilidad y una atracción natural hacía la belleza. Porque el asombro está provocado por la belleza, y por eso solo un niño rodeado de belleza encuentra motivos para asombrarse.


Educar en el asombro
es replantear el aprendizaje como un viaje que nace desde el interior de la persona, una aventura maravillosa facilitada por una consideración profunda de lo que reclama la naturaleza del niño, como el respeto por su inocencia, sus ritmos, su sentido del misterio y su sed de belleza.

Catherine L’Ecuyer.

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