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Crianza con apego, Lactancia materna, Vida sana

Verano con bebés. Claves para un verano 10

¡Ahora sí, ya estamos oficialmente en verano!

Y sí, ya sabemos también que hay que ir con cuidado con las altas temperaturas, y más con un bebé. Pero no por ello hemos de recluirnos y dejar de disfrutar de las actividades veraniegas al aire libre si tenemos en cuenta algunos aspectos.

Exposición solar

No tengas miedo de salir con tu bebé. Como siempre, recuerda evitar las horas más calurosas. Seguro que hay muy cerca lugares preciosos por los que ir a dar una vuelta con el bebé, como jardines, parques o paseos con sombra, o incluso algunos cubiertos y frescos como museos, mercados o bibliotecas.

Recuerda, en cualquier caso, cubriros del sol con prendas frescas y claras o incluso sombrilla durante el paseo o trayecto hasta la tienda del barrio, por ejemplo. Gorra y gafas de sol son siempre bienvenidas también, por supuesto. Y en cuanto al protector solar, hay muchas y diversas opiniones que se suman a la escasa investigación y evidencia científica al respecto, pero es cierto que existen varias marcas que cuidan los componentes más que otras, así que lo mejor es que consultes con el pediatra, médico de familia o farmacéutica/o de confianza.

Recuerda que el calor puede abrumarnos y hay bebés que disfrutan mucho al aire libre pero otros se irritan fácilmente si sudan o no se encuentran del todo cómodos con la temperatura y, en su lenguaje, seguro que nos lo comunican. Resulta útil estar atenta a sus señales para saber cuándo es hora de volver a casa, por ejemplo, y para poder disfrutar de actividades que se acomoden al ritmo, las necesidades y los intereses de ambos.

Hidratación

Es fácil deshidratarse en un ambiente muy caluroso, así que no salgas de casa sin una botella de agua. Durante la lactancia, tanto los bebés que maman aún de forma exclusiva (hasta los 6 meses, según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud) como los que ya toman alimentación complementaria, pedirán teta más a menudo para rehidratarse de manera preventiva o cuando realmente haya una baja hidratación por el exceso de temperatura. Ya sabes, teniendo en cuenta que el bebé sabe autorregularse correctamente y pedirá pecho siempre que lo necesite, no hay problema. Una vez más, nuestra/o propia/o hija/o es la mejor brújula en esta aventura de la maternidad. Recuerda que no es necesario dar agua a los bebés menores de 6 meses que toman teta de manera exclusiva, simplemente sigue dando teta a demanda, ya que es lo que le ofrece toda la hidratación necesaria.

Disfrutad

De la playa, de la piscina, de la montaña… Del tiempo. Del ritmo más relajado que suele regalarnos el verano..

Disfrutar es la clave, sí, pero a no pocas mamás les preocupa, por ejemplo, bañarse o tomar el sol dando el pecho. No te preocupes, como hemos comentado anteriormente en cuanto a la exposición solar, sólo hay que tomar consciencia, una vez más, de las precauciones que ya conocemos. Por lo demás, podemos disfrutar del verano y de las actividades refrescantes que tengamos a nuestro alcance.

Otras mamás suelen preocuparse por el goteo de leche mientras se bañan o al llevar bañador. Nada que temer. Puedes usar tus discos de lactancia de tela habituales (y si son desechables, no olvides retirarlos antes de entrar al agua) y ofrecerle pecho al bebé antes de entrar al agua, por ejemplo, para sentirte más cómoda.

Y para el bebé, puedes utilizar pañal-bañador de tela o desechable para evitar escapes si entra en contacto con el agua del mar o de la piscina. Resulta una solución cómoda y muchos de ellos son preciosos.

Así que disfrutad, disfrutad del verano, del habitual cambio de ritmo y quizá de entorno, de la familia y de los amigos, de las actividades refrescantes y divertidas, de la lectura veraniega (pronto compartiremos un post con recomendaciones literarias veraniegas para todas las edades), de las excursiones o escapadas y, por qué no, de los viajes.

Crianza con apego, Desarrollo, Embarazo, Vida sana

Los beneficios de la música desde el vientre materno

Escuchar música es un placer, pero además durante el embarazo y maternidad los beneficios que nos ofrece la música se multiplican por dos, ya que afectan en positivo tanto a la madre como a su bebé.

La música es capaz de influir positivamente sobre nuestra salud emocional y física. Al escucharla, desencadena una gran cantidad de actividad  cerebral, que influye en aspectos de nuestra vida tan importantes como son el estado de ánimo, la reducción del cansancio o la fatiga, la gestión de la ansiedad o el control del estrés.

Además de estimular nuestros cerebros y los de nuestros bebés, si la música es de nuestro agrado, se liberan dopaminas y endorfinas, que son las hormonas responsables de aumentar la alegría y producir sensación de placer, bienestar y satisfacción.

Escuchar música durante el embarazo y desarrollo del bebé

Los primeros sonidos que escuchará el bebé son intrauterinos, es decir, aquellos que genera el cuerpo de  la madre: los latidos de su corazón, sus sonidos respiratorios, intestinales, su voz… De allí proviene esa tendencia a tranquilizarnos con el sonido rítmico producido por las olas del mar o la percusión grave, que nos recuerda nuestra estancia en el útero materno. Por ello es tan importante hablarle al bebé, durante la etapa de embarazo, ya que al nacer, el niño reconocerá la voz de su madre y se sentirá más tranquilo y seguro. El tono de nuestras voces y las melodías que escogemos para acompañarle durante la gestación permanecerán en la memoria del bebé como experiencias placenteras, que le reconfortarán y llenarán de recuerdos de bienestar y cariño.

A través del oído y la vibración, la música actúa sobre nosotros poniendo en marcha resonancias vibratorias que activan millones de células cerebrales, favoreciendo el desarrollo del cerebro. Escuchar música es algo muy bueno, que mejora el desarrollo cerebral de los bebés y niños, así lo concluye un estudio elaborado por el Instituto de Aprendizaje y Neurología de la Universidad de Washington (Seattle, EE UU).

Pero no hay que obsesionarse con estudios o con obtener resultados. Vivamos la música como un placer, para nosotros y así transmitiremos esa capacidad de disfrutarla a nuestros hijos. Tratemos de deleitarnos, buscando cada día la música que nos haga vibrar por dentro y dejemos que nos invada y transforme, como una amiga aliada que nos ayuda a recuperar e incrementar nuestro bienestar interior. Compartamos el gran placer que supone escoger y escuchar buena música y sobretodo hacerlo con nuestros hijos.

Crianza con apego, Lactancia materna, Vídeos ♥

¿Por qué lloran los bebés? Por Laura Gutman

¿Por qué llora mi bebé? – 1ª Parte

Cuando nacemos, los seres humanos esperamos encontrar la misma calidad de confort que hemos vivido durante 9 meses durante el útero materno. Es decir; contacto permanente, movimiento permanente, alimentación permanente, ritmo permanente. Mientras permanecemos en el útero materno, oímos los latidos del corazón de nuestra madre, su voz, las voces de otras personas, oímos los ruidos del cuerpo materno digiriendo la comida, riendo, hablando, cantando, respirando…

En el momento de nacer, además del impactante pasaje hacia la respiración a través de nuestros pulmones que se llenan de aire, pasamos también de un ambiente húmedo a uno seco, experimentamos un descenso de temperatura en el ambiente, y además los sonidos ya no están amortiguados. Para colmo, sufrimos un cambio radical en la postura; ya no estamos boca abajo, sino que estamos acostados, o con la cabeza más alta que el resto del cuerpo, pero en buenas condiciones podemos soportar e integrar estas nuevas sensaciones con serenidad y placer.

Durante millones de años, los bebés recién nacidos hemos mantenido un estrechísimo contacto corporal con nuestras madres y aunque en los nuevos siglos, los bebés estamos siendo privados de esta invalorable vivencia, cada bebé que nace espera encontrarse en ese mismo lugar: en brazos de su madre. Si no encontramos refugio y confort en el cuerpo materno, la situación nos resultará dramática y la hostilidad en el medio ambiente será muy difícil de confrontar. ¿Qué pasa si no obtenemos el nivel de confort que necesitamos?

Todos los bebés sanos lloramos para avisar que no estamos bien. Por suerte, los seres humanos desde el nacimiento contamos dos herramientas indispensables para la supervivencia. En primer lugar, el instinto de succión, que nos permite obtener leche, y por otra parte el llanto que nos sirve para avisarle a nuestra madre que la necesitamos.

Si los adultos comprendemos que los bebés no pueden resolver nada por sus propios medios, vamos a tener que aceptar que si el bebé llora es porque precisa ser atendido. La pregunta que podemos hacer es si damos prioridad a las necesidades de nuestro bebé o si le otorgamos prioridad a nuestras propias necesidades.

Tengamos confianza en que si el bebé recién nacido se siente seguro, amado, sostenido, estable y va confirmando que cada vez que necesita algo, lo va a obtener, las cosas se van a facilitar en la vida cotidiana con el bebé. El bebé va a ir organizando una fuerte seguridad interior y les aseguro que ese es el regalo más preciado para el desarrollo de su vida futura.

Si tuvimos un embarazo espléndido, es posible que nos sorprenda el puerperio, ¿sabes por qué? Porque durante el embarazo, el bebé nos acompaña a nosotras, pero en el puerperio, somos nosotras las que tenemos que acompañar al bebé y eso es mucho más trabajo.

Si somos mujeres identificadas con la autonomía, la libertad, el manejo del dinero, la libre circulación, la independencia, es obvio que cuando aparece el bebé, nos vamos a sentir prisioneras, vamos a tener ganas de escapar a cada rato de esa demanda incesante del bebé, y claro, cuanto más sienta el bebé sienta que nosotros queremos escapar, más el bebé va a llorar por las dudas, pidiendo que nos quedemos ahí. ¿Quién tiene razón, la mamá o el bebé?

¿Por qué llora mi bebé? – 2ª Parte

Siempre podemos dejar a un bebé llorar, en algún momento va a parar. Sin embargo, esto no significa que el bebé haya recibido los cuidados que estaba reclamando, al contrario; solamente entendió, que llorar no sirve para nada, y algo peor, el bebé para obtener cuidados maternos va a desplazar sus manifestaciones sobre otro pedido que pueda ser escuchable por la mamá. Por ejemplo, se va a enfermar, y la mamá va a mirar la enfermedad, en lugar de mirar el bebé necesitado, y ahí ya tenemos la primera equivocación.

¿Hasta cuándo somos bebés? ¿Hasta los 6 meses, 1 año, 1 año y medio, 2 años, 3 años? ¿Qué importa? Mientras el bebé pida brazos, teta, calor, mirada, presencia, permanencia, juego, lo va a pedir, y en la medida en la que nosotras se lo podamos ofrecer, simplemente el bebé se va a sentir bien. Cuando se sienta seguro, no lo va a pedir más porque nadie pide lo que no necesita. Simplemente los tiempos de los bebés no son iguales a los tiempos de los adultos.

En todos los casos, todos los bebés lloran, todas las mamás lo pasamos mal, todos los papás lo pasamos mal. Sin embargo, nos diferencia la intención, la firme intención de hacer algo para comprendernos más, y para comprender al bebé que algo interesante nos está diciendo, por eso ¡pidamos ayuda!

Podemos empezar por hacer algo muy fácil, tengámoslo en brazos, ofrezcámosle el pecho, observémoslo, digámosle palabras cariñosas. No es tiempo de pensar, es tiempo de actuar según las indicaciones de nuestro corazón.

¿Qué pasa si a pesar de acunar al bebé, de abrazarlo, de alimentarlo, de cobijarlo, igual el bebé sigue llorando? Ahí tenemos que comprender que es momento de preguntarnos que me pasa, en lugar de qué le pasa.

Madre y bebé compartimos el mismo territorio emocional, podemos decir que sentimos lo mismo. Es verdad que cuando el bebé nació, nos hemos separado físicamente a través del corte del cordón umbilical, pero en un plano más sutil, no estamos separados. A este fenómeno lo vamos a llamar fusión emocional.

Ahora viene la parte más difícil, el bebé expresa especialmente todo el material emocional que las madres no registramos, que hemos relegado a la sombra. Es decir, manifiesta justo eso en lo que hemos puesto tanto empeño en olvidar: situaciones confusas de la infancia, secretos, abandonos emocionales, pérdidas afectivas o dolores sin nombre.

Por eso, cada vez que el bebé llora, además de acunarlo, abrazarlo, alimentarlo, protegerlo, tomemos contacto con eso que nos duele, pidamos ayuda, conversemos con las personas más cercanas afectivamente sobre eso que nos pasa o que nos pasó. Asumamos nuestros conflictos y busquemos la manera de encararlos con mayor madurez.

Y si todavía, todavía sigue llorando, busquemos compañía. No atravesemos todo el día solas con el bebé en brazos. Pero cuidado, buscar compañía significa estar junto a personas que no nos juzgan, sino que simplemente tienen la capacidad de acompañarnos y dispuestas a escuchar nuestras necesidades emocionales, nuestras, las de las mamás. Las madres y los bebés nos lo merecemos.

Extraído de ¿Por qué lloran los bebés? Laura Gutman.

Lactancia materna

Sorteo camisetas bebé lactancia materna a demanda

SORTEO ¿Quieres ser la primera en tener nuestra edición especial de camisetas?
Hace poco tiempo vimos una camiseta parecida a esta que aquí os mostramos en la web brasileña cientistaqueviroumae. No pude evitar a reirme a carcajadas y me sentí totalmente identificada porque hace apenas un año, cuando fuí con mi pequeño de menos de tres meses al pediatra, me dió este mismo consejo “que por mi bien evitara darle de mamar por la noche”. Yo no tenía, ni tengo, ningún problema en amamantar a mi niño, ni de noche, ni de día, así que por supuesto hice caso omiso a lo que me pareció una absurda recomendación.Camiseta lactancia maternaAunque hay una clara tendencia a la promoción de la lactancia materna, y cada vez más profesionales se suman a esta, desgraciadamente todavía hay mucha ignorancia y desconocimiento sobre la lactancia natural por parte de los médicos y del personal sanitario, y a la vez una sutil pero fuerte presión de la industria farmacéutica, que se embolsa entre 40 y 100 euros al mes por cada bebé no amamantado. Y eso, multiplicado por todos los bebés, es una fortuna!
Por eso, creo que nunca va mal reivindicar un poquito más la lactancia materna y recordar que por muy “capacitado” que esté en teoría quien os da una recomendación, no hay que dejar de cuestionarsela. Nuestro instinto como madres y nuestro corazón siempre nos dirán qué es lo mejor, aunque a veces tengamos que nadar a contracorriente. camiseta bebe defensa lactancia materna a demandaSORTEO CAMISETAS. Se acercan las navidades y nos gustaría haceros un regalo especial, por eso hemos pensado en hacer esta edición especial de camisetas, versión española. Los requisitos para participar en el sorteo son, seguirnos en facebook, compartir la noticia en tu muro y dejar un comentario en este blog diciendo que es lo que más os ha gustado de nuestra tienda y la talla de su bebé para la camiseta. Vamos a sortear 3 camisetas, las ganadoras podrán elegir el color. El sorteo estará vigente hasta el día 10 de diciembre ( y se realizará el día 11 mediante Random.org)

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